La razón de ser de todas las Obras educativas de la Fundación es dar cumplimiento a la voluntad de su Institución fundadora, la Asociación Católica de Propagandistas, expresada en los fines establecidos en sus Estatutos:
- Formar a la juventud en los estudios superiores universitarios, técnicos y medios, en su caso, y de cualquier otro nivel educativo, preparándola para el ejercicio profesional y la investigación científica.
- Facilitar el acceso a los estudios superiores a quienes estén capacitados para ello, cualesquiera que sean sus posibilidades económicas, proporcionando las enseñanzas y ayudas para el estudio.
- Procurar a quienes ya posean una formación científica o profesional superior una preparación especializada, permanentemente renovada.
- Proporcionar, en general, a sus alumnos una íntegra formación humana, inspirada en la Doctrina de la Iglesia Católica, para fomentar en ellos la entrega a la construcción de una sociedad más justa y más fraterna, mediante el servicio al bien común.
Conforme a los principios y los fines de la Institución, la enseñanza en sus Centros ha de tener una pretensión eminentemente educadora. Enseñar es ya una noble y trascendente tarea, pero educar es mucho más, va más allá del desarrollo puramente intelectual.
Educar es orientar, dirigir, motivar, corregir, sensibilizar, ayudar a desarrollar hábitos, disciplinar, hacer del aula una escuela donde se viva el amor, la solidaridad, el respeto a los otros y a sus pertenencias, donde se aprenda a vivir la justicia, el trabajo; hacer del Centro un lugar donde se aprenda a convivir, a compartir, a dialogar, a expresar, testimoniar y vivenciar la fe y las virtudes cívicas, éticas y religiosas.
La Fundación Universitaria San Pablo-CEU tiene como objetivo prioritario brindar al alumno una formación integral, en su triple dimensión, personal, social y religiosa, que le permita hacer frente a los requerimientos de la sociedad, a través de un proyecto educativo coherente con los principios que la inspiran:
- Formar a nuestros alumnos en la fe y en la ética de la Iglesia Católica y en la trascendencia religiosa.
- Educarlos en el amor, la búsqueda y la defensa de la verdad.
- Formarlos en la libertad y para la libertad; en el diálogo, en la tolerancia y en el respeto a los demás.
- Darles una formación social, impulsándoles a colaborar y a participar en las tareas y proyectos comunitarios; a solidarizarse y a comprometerse con los problemas sociales; a ser correctos en el lenguaje, en el vestir y en el trato con los demás; a compartir y a trabajar en equipo.
- Despertar y cultivar en ellos el espíritu crítico, la creatividad, la sensibilidad estética y el uso fecundo del ocio.
- Infundirles el amor, el respeto y la defensa de la naturaleza y del propio cuerpo, a los que han de cuidar, trabajando para que alcancen el máximo desarrollo posible.
El Proyecto Educativo de la Fundación se vertebra coherentemente. Sus líneas maestras de formación son sustancialmente las mismas, desde la Enseñanza Infantil hasta la de Postgrado, en todos y cada uno de sus Centros. Sus diferencias son sólo aquellas que se derivan del nivel académico o de la idiosincrasia regional.
Para formar a nuestros alumnos, hay que considerar al educador un escultor de la personalidad humana, no un mero transmisor de conocimientos. Ha de ser un guía y un referente ético, religioso y social para sus discípulos. La enseñanza hay que llenarla de espíritu y sentido; como el hombre y la sociedad misma, ha de estar constantemente reactualizándose; hay que luchar contra toda forma de rutina y anquilosamiento.
Para llevar a cabo el Proyecto Educativo antes diseñado, el profesor idóneo ha de reunir las siguientes cualidades:
- vocación docente
- buena formación científica y pedagógica actualizada
- sensibilidad para vivir los valores religiosos, éticos, estéticos y ecológicos
- madurez, equilibrio, capacidad de diálogo y comunicación
- de liderazgo, organización y mantenimiento de la disciplina en clase
- ser conocedor de la personalidad base del niño, del adolescente joven.
Considerando la importancia que en el siglo XXI adquieren las cuestiones de medioambiente y desarrollo sostenible, la Institución se adhiere a un compromiso medioambiental, especificado en diez puntos. En virtud del mismo, se compromete a colaborar, "como Institución educativa y formadora de personas, en el impulso de todas aquellas medidas que incidan en el estudio y detección de un modelo de desarrollo sostenible que integre y equilibre el progreso económico, el desarrollo social y la protección de los recursos naturales, encaminado a mejorar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras".